Con la reconquista de las paritarias (1200
firmadas en el último año) como medio de negociación entre empleados y
empleadores; del retorno de los aportes provenientes del trabajo al Estado; del
aumento record del ingreso jubilatorio (además de la incorporación de más de 3
millones de nuevos jubilados al sistema, muchos de ellos en edad de jubilarse y
que no percibían beneficio alguno); de la derogación de la llamada “Ley
Banelco” de flexibilización laboral (esa de las coimas que mando De la Rúa al
Congreso, con “la piba” Bullrich como ministra de trabajo); la recuperación del
Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil (creció desde entonces un 1338% y es
el más alto medido en dólares de toda Latinoamérica) que no se reunía desde
tiempos de Alfonsín; la mejor distribución de ingresos del subcontinente (así
lo demuestra el coeficiente de Gini, que además para Argentina es el mejor de
la historia desde que se hace esta medición), con un promedio salarial que está
al tope de la región (el más elevado de los últimos 24 años); con la
promulgación de nuevas leyes que favorecen a los trabajadores más postergados
históricamente (Ley del Peón Rural, del Servicio Doméstico, de Movilidad
Jubilatoria, de Protección al Trabajo Infantil); y la histórica creación de la
Asignación Universal por Hijo, que es recibida por millones de argentinos antes
olvidados a su suerte, siendo un puntal de la redistribución de ingresos y de
fomento al mercado interno, y financiada en gran parte con las retenciones a
las rentas extraordinarias del agro, lo que la hace aún más redistributiva.
Además de todo esto, es preciso destacar el
fomento al mercado interno como parte de la política hacia los trabajadores y
puntal primordial de la generación de empleo. Por medio de la sustitución de
importaciones industriales (que a su vez generan nuevos servicios formando un
círculo virtuoso), la inversión record del Estado en educación (duplicó el
porcentaje del PBI destinado a tal fin, pasando al 6% del total, record
absoluto en el país) y ciencia, además de la defensa del “hecho en Argentina”
en detrimento de los productos importados (las sillas volvieron a ser nuestras
y nadie se cayó), que determinó la creación de más de 200 mil nuevas empresas (un 64% más de las que encontró Néstor
Kirchner al asumir).
En momentos de apogeo de la crisis financiera
mundial allá por 2008, se instrumentó el REPRO, que contribuyó a la
conservación de unos 144 mil puestos de trabajo (equivalentes a un 1% de la
población económicamente activa o a un 10% de los desocupados de aquel
entonces), marcando claramente que este era una prioridad para el gobierno por
encima de la tan meneada productividad.
Otro dato importante de la década fue que la
tasa de empleo, o sea la proporción de los ocupados con respecto a la cantidad
de habitantes del país, evolucionó favorablemente junto a la tasa de actividad.
O sea que la actividad económica pudo absorber satisfactoriamente a los que
estaban desempleados y a los que se fueron sumando al mercado laboral. Y todo
en un contexto de crecimiento productivo.
FASE II: QUE FALTA
Se hizo mucho por el trabajo y los
trabajadores (y bueno, impensable a la asunción de Néstor Kirchner), peo aún
hay mucho camino por recorrer, muchas cuentas pendientes que atacar.
Una de las cosas en las que se debe
intensificar el trabajo es en el tema de la informalidad laboral o “trabajo en
negro”. Si bien el trabajo hecho hasta ahora es más que correcto, bajando la
informalidad del mercado laboral del 50% en que estaba en tiempos de Cavallo al
34% actual, aún falta bastante para la meta que el propio gobierno se propuso,
que es llegar a que esta cifra se establezca alrededor del 20%. Este verdadero
flagelo hace que los trabajadores que desempeñan sus tareas en esta condición
tengan salarios más reducidos, carezcan de aportes para su futura jubilación
(causando gran prejuicio a un Estado que a pesar de ello no se desentiende de
estos trabajadores), no tengan cobertura de obra social (sobrecargando de
gastos y tareas al hospital público), y no cuenten con adecuada protección contra medidas patronales arbitrarias. El
implementado Plan Nacional de Regularización del Trabajo (PNRT) va en la buena
senda y se propone cambiar la cultura “negrera”, buscando la regularización de
los trabajadores precarios. Pero son necesarias más inspecciones, más castigo a
los infractores, y más apoyo del Poder Judicial que muchas veces (en especial
en las provincias) actúa como sostén de los empresarios o terratenientes
incumplidores.
Otra cuestión a intensificar es la mejora en
las condiciones de trabajo, que siguen mostrando la huella dejada por décadas
de deterioro y precarización producto del neoliberalismo imperante entonces en
el país. Asuntos nocivos para los trabajadores como la flexibilización, la
tercerización, el aumento del ritmo
laboral y muchas otras arbitrariedades patronales, en muchos casos –en especial
en ramas de la producción donde los sindicatos son más débiles- aún persisten.
Además, los grandes grupos empresarios,
beneficiarios principales del extraordinario aumento del PBI -muchas veces a
costillas de los ingresos del trabajador, y cuya retribución por sus servicios
fue más modesta que las descaradas ganancias de estas empresas-, en general
multinacionales o oligopolios nacionales, siguen manejándose en materia laboral
a su antojo mediante un ejército de abogados que actúan en un Poder Judicial a
su servicio que les permite cercenar derechos laborales básicos amparándose en
tiempos procesales que actúan contra las necesidades reales de los
trabajadores. Casos como la persistente prohibición de la actividad sindical en
empresas como Clarín, Wallmart o Kraft, muestran esta realidad dolorosa.
Incluso empresas bajo la órbita pública como en el caso de YPF ostentan
prácticas (como el trabajo “voluntario” y sin retribución fuera del horario
laboral, o la jornada semanal con un solo franco) que son del pasado menemista.
En otras, la rotación arbitraria de turnos y la multiplicidad de tareas siguen
siendo moneda corriente. Y en gremios donde existen trabajadores que desempeñan
actividades de mayor riesgo como en la construcción o algunas ramas
industriales, las condiciones de seguridad con que cuentan siguen siendo
precarias. Basta en muchos casos ver las estadísticas de accidentes para dar fe
de ello. Y mientras que la salud y la vida de un trabajador sea más “barata”
que las consecuencias de la omisión de su protección, las empresas –y los
empresarios para ponerles una cara visible- van a seguir religiosamente las
leyes de rentabilidad por sobre todas las cosas que impone el capitalismo que
profesan con fervor.
Otro déficit importante está en el campo
gremial. La falta de un total reconocimiento de estructuras gremiales como la
CTA o los sindicatos de subtes, marginándolos a un segundo lugar de
importancia, es un mal precedente en materia de defensa de los trabajadores. La
falta de una moderna Ley Sindical que regule la actividad, impidiendo la
democratización “real” de los gremios y prohibiendo la eternización de sus
dirigentes al poder sindical, es también
una asignatura pendiente. Es inviable que las personas que nos
representan en la defensa de nuestros derechos laborales parezcan más
empresarios que gremialistas y asquea ver a dirigentes que provenientes del
seno de los trabajadores naden en dinero sin poder explicar su origen más allá
de la liviandad con que los trata la justicia.
De todos modos, se puede afirmar con
vehemencia que esta fue una década ganada para cualquier trabajador, y que se
transita por el buen camino para lo que aún falta conseguir. Las batallas de
las que se hablan en esta crónica son contra problemas históricos de la
Argentina y se sabe la dificultad que engendra su resolución. Deberán ser dadas
una por una, buscando consensos entre quienes piensen en un país igualitario en
materia de derechos, y se encontrará (como pasa hoy día con la reforma
judicial, y como pasó con la Ley de Medios Audiovisuales) una férrea
resistencia. Pero este, el que caminamos hoy día, es el camino a seguir. Sin
duda. Y como mejor demostración de esto observamos la crispación política
generada ante la distribución del ingreso y la ampliación de derechos,
fogoneada por los sectores históricamente dominantes del país ante la
perspectiva de sentirse perjudicados por la pérdida de privilegios.
Pero esta senda que nos condujo a la vuelta de
la movilidad social y a la idea de que el trabajo es el mejor camino para
lograr una sociedad integrada y pujante, donde los trabajadores deben ser
actores centrales de la vida política, es la correcta. Espero que sigamos en
ella… por muchos años. Y que se cumpla el deseo de que florezcan mil flores que
nos lleven a conseguir estas metas.
ANEXO ESTADÍSTICO (Números son números, diría Paenza) (*)
(*) IMPORTANTE: EN TODOS LOS GRÁFICOS SE PUEDE CLICKEAR PARA AGRANDAR. TAMBIÉN SE PUEDEN VER UNO POR UNO UNA VEZ AGRANDADO EL PRIMERO.
1. PBI (Producto Bruto Interno)
(*) IMPORTANTE: EN TODOS LOS GRÁFICOS SE PUEDE CLICKEAR PARA AGRANDAR. TAMBIÉN SE PUEDEN VER UNO POR UNO UNA VEZ AGRANDADO EL PRIMERO.
1. PBI (Producto Bruto Interno)
2. MOVILIDAD SOCIAL
Paul Krugman, premio Nobel de Economía
Cada 10% representa un decil de ingresos de 1 a 10, siendo
1 el más pobre y 10 el más rico de la población argentina
Porcentaje de la población según su condición
social (por deciles de población)
De acuerdo al coeficiente de Gini de distribución del ingreso
3. COBERTURA PREVISIONAL
4. EVOLUCIÓN DEL EMPLEO
5. PERCEPCIÓN DE LA POBLACIÓN RESPECTO DE LA GESTIÓN DEL GOBIERNO EN EL ÁREA LABORAL Y PREVISIONAL. (2)
(2) FUENTE: Encuesta realizada en abril de 2012 por Ibarómetro sobre 1000 personas de áreas urbanas del país.
¿Qué tan de acuerdo o desacuerdo está con estas leyes?
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La reducción de los índices de salarios con respecto a su peso en el PBI de los países es un fenómeno mundial del cual la Argentina afortunadamente no ha participado. En los gráficos presentados a continuación se observa el fenómeno en Latinoamérica y Europa (tomando a España y Alemania como casos opuestos pero testigos del fenómeno).
En el tercer gráfico se muestra el proceso de primarización de la economía en varios paises de América Latina (también se da en Europa), donde la industria reduce su importancia, relegando lugares a los servicios, o, lo que aún es peor, a la producción de materias primas.
PALOS PARA TODOS: EL 1 DE MAYO EN EL MUNDO, EN IMÁGENES.
Mientras que Argentina tuvo un Día del Trabajador tranquilo, donde muchos compatriotas aprovecharon para disfrutarlo en familia celebrándolo con el típico "asadito" y solo fue levemente opacado por mínimas expresiones de protesta más producto de la cercanía de las elecciones legislativas que al humor social de los laburantes (manifestaciones que se desarrollaron en total tranquilidad y sin disturbios de ningún tipo), en muchos países del mundo, el Día del Trabajo fue una jornada de bronca, indignación y protesta contra la decadencia, flexibilización y precarización del trabajo en sus respectivos países. Y junto a las protestas, en muchos casos se desató una brutal represión. Las imágenes que les ofrezco a continuación (que quizá ya hayan visto) sirven a los efectos comparativos de un modelo de inclusión (como los que se desarrollan en varios países de Latinoamérica y que son permanentemente cascoteados por el establishment nacional e internacional) a la globalización neoliberal que no cesa de causar penurias en diferentes países, muchos de ellos conformados por sociedades a las que hasta hace no muchos años atrás, veíamos como modelos a seguir.
1. Día del Trabajo en Turquía.

2. Día del Trabajo en Francia.

Durante la marcha, los manifestantes exigieron al gobierno galo un
cambio en la política para que el país pueda salir de la crisis social,
política y económica que atraviesa la nación.
Una encuesta difundida este lunes por la televisión francesa indica que
el mandatario del país, François Hollande, no superaría la primera vuelta si se
realizara en la actualidad unas elecciones presidenciales.
El mandatario galo sufre la mayor baja de su popularidad a menos de un
año de gobierno, en un país donde el 80 por ciento de los franceses considera a
su administración ineficaz.
Este descontento hacia el Gobierno se observa en momentos en que la
nación gala sufre elevados índices de desempleo y se han incrementado los
impuestos con el fin de bajar el déficit del presupuesto público. Todo lo
contrario a los que Hollande les prometió a los franceses en su campaña
electoral para la presidencia.

3. Día del Trabajo en Chile.
Miles de Chilenos Miles de chilenos salieron a las calles de Santiago para conmemorar el Día Internacional del Trabajo y exigir una reforma tributaria, un nuevo sistema de pensiones y una nueva regulación laboral, en una marcha empañada por graves disturbios.
La manifestación,
convocada por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), con el apoyo de otras
organizaciones sociales, de trabajadores y de estudiantes, recorrió más de
veinte manzanas de la Alameda, la principal arteria de la capital.
Casi desde el inicio,
centenares de jóvenes protagonizaron
enfrentamientos con Carabineros, que se saldaron con decenas de heridos, y al menos 60 detenidos.
En un país en
crecimiento (5,6 %) y con bajo desempleo (6,2 %), las consignas se centraron en
la precariedad y la desprotección laboral.
Según la dirigente
sindical, esa reforma tributaria debe estar encaminada a reducir la elevada
desigualdad que existe en Chile y a recaudar recursos que permitan al Estado
financiar mejoras en educación y salud, en las que las instituciones privadas
tienen gran incidencia.
El Estado no tiene,
además, participación en el actual sistema de pensiones, que está administrado
por fondos privados a los que los trabajadores acusan de pagar reducidos montos
de jubilación a pesar de que obtienen elevados beneficios.
La presidenta de la CUT
volvió a exigir un salario mínimo de 250.000 pesos (unos 530 dólares), muy
superior a la propuesta del Ejecutivo, que ha planteado elevarlo hasta los
205.000 pesos (434 dólares), desde los 193.000 vigentes (408 dólares).
También se
celebraron marchas en otras ciudades, entre ellas en Valparaíso, Concepción y
Puerto Montt.
4. Día del Trabajo en Grecia.
El Día del Trabajo en Grecia ha estado marcado por una huelga general,
la segunda en lo que va de año para protestar por los recortes del Gobierno, marcada por un clima enrarecido y con graves disturbios.
La más temprana de las manifestaciones, la del Partido Comunista,
sacaba a miles de personas a las calles de Atenas. Sus simpatizantes llevaban
sus protestas a las puertas del Parlamento griego. La otra gran marcha fue
convocada por los sindicatos y el principal partido de la oposición.
Con esta huelga general, los griegos han querido denunciar la situación
en la que viven: con un paro superior al 27 por ciento y su poder adquisitivo
reducido a la mitad.

La huelga ha paralizado Atenas parcialmente. Durante 3 horas, no ha
habido servicio de metro. El tráfico ferroviario y marítimo sigue interrumpido
y los monumentos emblemáticos como la Acrópolis no han abierto sus puertas.

En Salónica, seguna ciudad del país, también ha habido manifestaciones
contra las medidas de austeridad del Gobierno.
5. Día del Trabajo en España.

El acto central convocado por los dos principales sindicatos, Comisiones Obreras (CCOO) y Unió General de Trabajadores (UGT) tuvo lugar en Madrid. (AFP)
Las centrales también reclamaron el final de las políticas de
austeridad y de recortes, que consideran que suponen un lastre para el
crecimiento económico y la creación de puestos de trabajo. Mientras tanto, el
presidente Rajoy sigue hablando de sacrificios, ahorro y afirma que “…voy a
hacer lo que haga falta aunque no resulte simpático” (Reuters)
A esto se suma la gran cantidad de desalojos producto de la crisis
inmobiliaria que golpeo a España más que ningún otro país de la región, que con
un total de 3.500.000 viviendas desocupadas, absurdamente sigue dejando a mucha
gente en la calle en la indigencia.
6. Día del Trabajo en Italia.
El nuevo primer ministro italiano, Enrico Letta, dijo el martes a
Alemania que su Gobierno cumplirá sus compromisos presupuestarios pero que esperaba
que Europa abandone su mantra de austeridad y haga más a favor del crecimiento.
La canciller alemana, Angela Merkel, vista por muchos en el sur de
Europa como la defensora del ajuste en la zona euro, tuvo un tono conciliador
diciendo que "la consolidación del presupuesto y el crecimiento no
necesitan ser contradictorios".
Decenas de miles de personas marcharon en las principales ciudades
italianas para demandar acciones del Gobierno para abordar el desempleo -del
11.5 por ciento en general y del 40 por ciento entre los jóvenes- y poner fin a
la austeridad y la evasión fiscal.
La mayoría de las marchas fueron pacíficas, pero manifestantes en Turín
arrojaron huevos rellenos con pintura negra contra la policía.
El Papa Francisco apeló a los Gobiernos para que combatan el desempleo
puesto que el "trabajo es fundamental para la dignidad de una
persona".
"Pienso en cuántos, y no sólo gente joven, están desempleados,
muchas veces debido a una concepción puramente económica de la sociedad, que
busca la ganancia egoísta, más allá de los parámetros de la justicia
social", dijo a decenas de miles de personas reunidas en la Plaza de San
Pedro para su audiencia general semanal.
7. Día del Trabajo en Colombia.
Al menos 44 personas, varias de ellas menores de
edad, fueron detenidas en Bogotá por la Policía colombiana durante la jornada
de conmemoración del Día del Trabajo en la que miles de trabajadores marcharon
en las principales ciudades del país andino.

Por su lado, la Secretaría de Salud de Bogotá,
indicó que la red hospitalaria reportó un total de doce personas con lesiones
menores, entre ellos tres policías.
El subsecretario de Seguridad y Convivencia de
Bogotá, Edgar Ardila, dijo a periodistas que el reporte, en general, es que las
11 marchas que se hicieron en esta ciudad, transcurrieron tranquilamente en la
capital colombiana.
Señaló, sin embargo, que en algunas marchas hubo
algunos desordenes "pero ninguno de gravedad".
De todos modos rechazó los brotes de desordenes y
dijo que "este fenómeno lamentablemente se está presentando todos los años
desde hace algún tiempo".
La situación mas tensa se vivió en la Plaza de
Bolívar, pleno centro de Bogotá, cuando un grupo de jóvenes encapuchados se
enfrentó a la Policía a la que atacaron con piedras, palos y explosivos de
fabricación casera. Sin embargo, los cuerpos de elite de la Policía
actuaron rápidamente y con chorros de agua dispersaron a los encapuchados.
La Central Unitaria de Trabajadores (CUT), la mayor
asociación sindical del país, estimó que este Primero de Mayo salieron a
marchar al menos un millón de personas, cien mil de ellas en Bogotá.
El común denominador de las marchas es el
rechazo a los bajos salarios, el pedido de contratos de trabajo mejor
remunerados, que no se estorbe la libre decisión de asociación y mejoras en
educación.
SÍNTESIS
... Y TODAVÍA ESTAMOS EN LO MISMO.
“Contemplar cómo los demás trabajan es una manera muy sana
de amar el trabajo”
NOEL CLARASÓ
"Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en
el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa."
GANDHI
“Los grandes son grandes porque nosotros estamos de
rodillas. ¡Levantémonos!”
KARL MARX
“El miedo es el arma invisible, que usa el poder para que no
te reveles”
ARTURO HERNÁNDEZ
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